Nayib Bukele: el popular presidente de El Salvador que preocupa a la comunidad internacional

La Asamblea Legislativa de El Salvador, controlada por el presidente Nayib Bukele, destituyó a cinco ministros de la Corte Suprema esta semana. Pese a su polémico estilo, Bukele ha cohesionado a la población con su combate al crimen organizado.


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El 1 de mayo los congresistas electos en los comicios de febrero tomaron posesión de sus cargos, cambiando el parlamento salvadoreño de un ente de oposición al presidente Nayib Bukele a un grupo de sus más leales seguidores.

Las últimas elecciones parlamentarias le dieron al Gobierno el apoyo necesario en la Asamblea Legislativa para poder ejecutar todos sus planes sin contrapeso, además de poder remover a altos cargos del país.

Así, quitaron de la Corte Suprema a ministros que tenían historia de conflicto con el presidente, y nombraron a un nuevo fiscal general.

A pesar de lo radical de estas acciones que causaron preocupación en la Unión Europea y Estados Unidos, sólo un pequeño grupo de manifestantes ha hecho sentir su rechazo a las medidas.

El presidente cuenta con cerca de un 90% de aprobación según las últimas encuestas, y su partido obtuvo dos tercios de los sufragios en la última elección. ¿Por qué?

Duopolio de treinta años

Los dos partidos que se alternaron en el poder desde el fin de la Guerra Civil en 1992 eran el ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) y el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional).

ARENA estuvo en el poder desde 1989 hasta 2009, y el FMLN los diez años siguientes. Después de 30 años, la población quería algo distinto.

“El principal asunto (de la elección de Bukele) fue la pérdida de confianza de la gente salvadoreña en los partidos políticos tradicionales”, afirmó Mike Allison, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Scranton, a secolas.org.

Un ejemplo de por qué la gente dejó de confiar en los partidos tradicionales es el caso del expresidente Mauricio Funes.

El exmandatario fue juzgado y declarado culpable de enriquecimiento ilícito. Él junto a su familia fueron condenados a devolver más de 400 mil dólares al fisco. Esto ocurrió solo tres años después de su salida del poder, y hoy se encuentra asilado en Nicaragua, ya que hay más causas abiertas en su contra.

“Había esperanza que después de 15 años de mandato de ARENA, la izquierda traería nuevas ideas para atacar los problemas del país”, agregó Allison, “pero el FMLN no pudo triunfar en esa área, y para muchos terminaron siendo tan malos como ARENA”.

Asamblea Legislativa de El Salvador
Sesión de la Asamblea Legislativa de El Salvador. ASAMBLEA DE EL SALVADOR

El clan Bukele

Nayib es hijo de Armando Bukele y Olga Marina Ortez. La familia de su padre venía de Palestina. Aunque los orígenes familiares eran católicos, Armando adoptó al islam como su religión.

Armando se destacó en el campo de la química, donde obtuvo el grado de doctor en Química Industrial, y fundó varias empresas en campos textiles, químicos y de medios de comunicación. También escribió libros en distintas áreas y tuvo su propio espacio de televisión donde opinaba libremente.

Como empresario, tuvo vínculos con Chile, donde mantenía una inversión de un poco más de un millón de dólares en acciones de empresas y fondos mutuos. Fundó también varias mezquitas en su país, y fue catalogado como uno de los principales líderes de la comunidad islámica de El Salvador.

Nayib heredó de su padre el interés en los negocios. El ahora presidente trabajó en la agencia de publicidad de la familia, teniendo como cliente al partido FMLN, haciendo propaganda para las elecciones, además de para varios departamentos del estado.

También fue director de la empresa representante de Yamaha. A esa etapa se le atribuye una parte de su característico estilo, la chaqueta de cuero, que junto con el gorro con visera dado vuelta es su atuendo más conocido.

El padre de Nayib fue la persona más influyente en la vida del presidente, reporta el medio digital salvadoreño El Faro.

Después de la muerte del patriarca de la familia en el 2016, Nayib ha confiado mucho en sus hermanos Karim, Yusef e Ibrajím, que a pesar de no tener cargos oficiales en el Gobierno, han estado involucrados desde el inicio de la gestión de su hermano, e incluso antes, realizando entrevistas a candidatos a cargos públicos una vez que el hermano mayor fue electo presidente.

La travesía política

Nuevo Cuscatlán es un pequeño municipio de casi nueve mil habitantes, hacia el sur oeste del área metropolitana de la capital, San Salvador.

Allí en 2012 Nayib inició su carrera política como edil, con el apoyo del FMLN. Tres años después, cambiaría la apacible localidad por San Salvador, donde también salió electo alcalde con el apoyo del partido de izquierda, con el cual su relación empeoraría en su periodo.

Algunos analistas dicen que el partido consideró a Bukele como un crítico muy duro de la gestión del entonces presidente Salvador Sánchez Cerén, de acuerdo a CNN.

El evento que desató su salida del FMLN fue la acusación de una funcionaria de cargo electo del municipio de haberle lanzado una manzana y llamarla una bruja.

El caso fue revisado por el partido, que expulsó a Bukele después de un mes. El alcalde no se presentó a defenderse, acusando que el proceso ya estaba determinado en su contra.

Nuevos miembros de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de El Salvador. CORTE SUPREMA DE EL SALVADOR

Después de ser expulsado, Bukele anunció por Facebook Live que fundaría un nuevo partido, Nuevas Ideas, y que postularía a Presidente.

El partido fue inscrito fuera de plazo para la elección, por lo que tuvo que buscar una alianza con otro ya establecido.

Primero había llegado a un trato con el partido Centro Democrático, pero este fue vetado de participar en la elección por no conseguir suficientes votos en los comicios anteriores. Bukele llegó finalmente a un acuerdo con Gran Alianza de Unidad Nacional (GANA), que luego de unas primarias donde el exalcalde se llevó más del 90% de las preferencias lo proclamó como su candidato presidencial.

La militancia de Bukele en GANA causó preguntas. El partido es una escisión de personas descontentas del partido de derecha del país, ARENA, mientras que Bukele venía del partido de izquierda.

Pero la popularidad de Bukele era avasalladora y ganó las elecciones presidenciales en primera vuelta con 53% de las preferencias.

Tumultuoso Gobierno

Bukele llegó al poder en 2019 con 37 años y un inmenso apoyo popular, pero con una Asamblea Legislativa en contra.

Los congresistas habían sido electos el año anterior y la próxima elección sería en 2021, por lo que el joven mandatario tendría que tratar con los partidos tradicionales por casi dos años.

Una de las principales preocupaciones del nuevo Gobierno fue reducir la violencia y los homicidios en el país, una de las naciones con más asesinatos por habitante.

Para este fin creó el Plan Control Territorial, que consiste en controlar los centros penales, interrumpir el financiamiento del crimen organizado y fortalecer los cuerpos de seguridad. Aunque el plan parece dar resultados y tener la aprobación de todo el país, el problema ha sido el costo en el que se ha incurrido para modernizar las fuerzas de orden de la nación.

Esto llevó a una crisis política en febrero del año pasado, cuando el presidente llamó a sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa para aprobar el préstamo de 109 millones de dólares con el fin de mejorar a la policía y las Fuerzas Armadas.

Los parlamentarios rechazaron sesionar de emergencia y Bukele entró a la Asamblea Legislativa resguardado por el Ejército.

Esta acción causó una ruptura entre el Poder Ejecutivo y los otros dos poderes del país, ya que los parlamentarios rechazaron las acciones del presidente y la Corte Suprema se puso del lado de los congresistas.

Sin embargo, los salvadoreños que se manifestaron a favor de las acciones de Bukele, y su popularidad no ha bajado del 85%.

Otro round entre el presidente y el Poder Judicial se dio en abril del año pasado, cuando la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema prohibió que el Gobierno y las fuerzas de orden pudieran “privar de libertad en la forma de confinamiento o internamiento sanitario forzoso a las personas que incumplan la orden de cuarentena domiciliaria”. Esta fue una respuesta a varias medidas que Bukele anunció como vigentes por Twitter, su red social de preferencia, desde donde suele dar anuncios y órdenes.

Sin embargo, los decretos para que tuvieran validez legal debían ser aprobados por el Poder Legislativo, cosa que no había ocurrido. El presidente, fiel a su estilo, contestó a través de la red social del pajarito que no acataría la resolución.

Las elecciones legislativas y las destituciones

Las elecciones parlamentarias y municipales se llevaron a cabo el 28 de febrero de este año. Nuevas Ideas, el partido del Gobierno, obtuvo 56 escaños de los 84 disponibles. Sumados a ocho asientos de otros partidos que apoyan a Bukele, le dan al gobierno actual una gran capacidad de actuar.

La oposición, con veinte escaños, está básicamente anulada, y los dos partidos tradicionales que antes se disputaban el poder hoy se encuentran reducidos a poder apenas manifestar su desacuerdo, sin que esto tenga algún peso legislativo.

Es en este contexto en el que se suceden las primeras acciones de los nuevos congresistas.

Aunque la elección fue a finales de febrero, tomaron posesión de su cargo el 1 de mayo, y en su primer día en funciones la nueva legislatura destituyó a todos los magistrados de la Sala de lo Constitucional del máximo órgano judicial del país, además de también destituir al fiscal general.

Todos estos roles tuvieron nuevos nombramientos el mismo día. Ni Bukele ni los parlamentarios han anunciado si ocuparán otra de sus facultades dadas por la mayoría absoluta en la legislatura.

Los nuevos parlamentarios se basaron en un documento de veintinueve páginas donde justifican la remoción de los ministros en cuestión. Principalmente, acusan a la Sala de lo Constitucional de exceder las facultades que tienen, pasando a llevar la Carta Magna del país.

“En el artículo 186, nos expresa que los funcionarios no pueden hacer lo que no están facultados, y la Sala de lo Constitucional violentó el principio de legalidad constantemente, moduló sentencias”, afirmó el diputado Jorge Castro para la televisión salvadoreña. “Violentaron la Constitución, y todavía en contexto de pandemia vienen y le prohíben al presidente emitir vetos, cuando es una facultad que la Constitución le da”.

La comunidad internacional se ha manifestado rápidamente. Tanto Estados Unidos como la Unión Europa han declarado su preocupación por la situación en el país centroamericano, temiendo por la separación de los poderes y el funcionamiento del Estado de derecho.

En cambio, China ha manifestado su posición de no intervención. El martes en la noche, el presidente Bukele se reunió con embajadores de distintos países, incluido Chile, cita en la que justificó las acciones de la Asamblea Legislativa.


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