¿Qué tiene que ver Piñera con los casinos? El caso Enjoy explicado

El grupo Enjoy y el presidente Piñera están en la mira por la firma de un decreto que favoreció a la empresa con una extensión de plazo para obras y que permitió que no se ejecutaran boletas de garantía.


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Tras acceder a una prórroga adicional para ejecutar obras comprometidas, distintas autoridades han puesto el foco en la operadora de Casinos de Juegos Enjoy, controlada por la familia Martínez, y en el presidente Sebastián Piñera.

Los resultados de la comisión investigadora de la Cámara de Diputados centrada en la insolvencia del grupo Enjoy, constituida el 3 de junio del 2020 luego de que la compañía solicitara una primera extensión para ejecutar proyectos de infraestructura, indican que podría existir un conflicto de interés entre el mandatario y Enjoy, ya que BTG Pactual y Moneda Asset, entidades que administran sus fideicomisos ciegos, tienen inversiones en acciones y pasivos de Enjoy.

Que esas entidades tengan inversiones en Enjoy no significa que el dinero del presidente esté ahí. No se sabe públicamente dónde está invertido y, si el fideicomiso ciego realmente funciona, Piñera tampoco debería saber.

Pero ante las acciones de la superintendenta de Casinos y las declaraciones del presidente de la comisión investigadora, quien dijo que Enjoy era la “empresa regalona del Gobierno”, se han levantado dudas, que llevaron a la Contraloría General de la República a oficiar a los organismos pertinentes para que entregaran información relativa a los fideicomisos ciegos del presidente.

Desde La Moneda le bajaron el perfil a la controversia. El ministro vocero de Gobierno, Jaime Bellolio, indicó que es correcto el uso de las herramientas de Contraloría para que quede todo “absolutamente claro”.

“El que nada hace nada teme, y aquí está todo clarísimo, no hay absolutamente nada que esconder porque está todo hecho en regla”, afirmó Bellolio.

Otras aristas apuntan a la responsabilidad de la superintendenta de Casinos, Vivien Villagrán, quién podría haber recibido algún tipo de presión para aprobar licitaciones y conceder prórrogas en condiciones económicas precarias.

De los casinos municipales a la concentración

Hasta el 2005 en Chile sólo existían siete casinos de juego denominados “casinos municipales”, creados cada uno bajo una ley específica que regulaba su funcionamiento y daba administración a los respectivos municipios donde se encontraban emplazados a través de un contrato de concesión.

Cada uno tenía reglas propias, y en la práctica era una gran negocio para cada municipalidad, en desmedro de las comunas que no contaban con uno.

Con la Ley 19.995 dictada ese año, se estableció un mercado regulado con una suerte de permiso de operación que, en la práctica, constituyó un oligopolio. Se permitió la construcción de 19 casinos y hoy son tres grupos empresariales los que concentran el 73% de las licencias de juego.

Los permisos de operación de los casinos creados con la Ley 19.995 se otorgaron originalmente con un vigencia de 15 años, mientras que los casinos municipales siguieron bajo la fiscalización de sus respectivas municipalidades.

En agosto de 2015 se promulgó la Ley 20.856, que estableció que a partir de 2018 se consideraban derogadas las concesiones otorgadas bajo la ley de casinos municipales en 7 comunas y que la Superintendencia debía iniciar el proceso para asignar nuevos permisos de operación.

Enjoy al borde de la quiebra

Al ocurrir esto, en 2018 Enjoy se adjudica 4 de 5 casinos municipales que serían explotados bajo la nueva Ley de Casinos –otros dos procesos no recibieron ofertas válidas–. El Casino de Viña del Mar ya estaba en manos de esta empresa y se extiende su contrato por 15 años más.

La licitación incluía una serie de ofertas de inversiones en infraestructura que Enjoy no pudo cumplir a tiempo. La familia Martínez, propietaria de la empresa, pidió una prórroga argumentada por la crisis social y sanitaria a fines de abril de 2020. Aunque se sospechaba que sus número venían mal desde antes, se la otorgaron.

El 29 de enero de este año se firmó el decreto presidencial 77, que le permitió a Enjoy solicitar una segunda extensión de plazo por seis meses para iniciar el funcionamiento de los cuatro casinos y no ejecutar las boletas de garantía que vencían al día siguiente.

Pero la insolvencia de Enjoy no se debía sólo a las crisis económicas derivadas primero del estallido social a finales del 2019 y luego de la pandemia. La empresa arrastraba desde hace años números rojos.

Las cifras de la operadora de casinos registran pérdidas desde el año 2016 por $40.119 millones, en 2018 de $25.021 millones y en 2019 por $27.707 millones. Cuando Enjoy se adjudicó esas licitaciones en 2018 ya se sospechaba de su mala situación económica, y aún así la Superintendencia de Casinos y Juegos miró hacia el lado.

Enjoy Viña
Casino Enjoy de Viña del Mart. ENJOY

Eso no es lo único que levanta sospechas sobre alguna irregularidad dentro de la operación. Cuando se oficializó la segunda prórroga, el decreto 77 aún no había pasado por Contraloría, que visó el documento con fecha 11 de febrero de 2021.

Lo que corresponde en estos casos es que la sociedad primero notifique si utilizará o no la prórroga. Sin embargo, el mismo día en que se firmó el decreto, el Ministerio de Hacienda anunció que se otorgaría la prórroga a Enjoy, antes incluso de que el decreto fuera legal.

«Enjoy fue una empresa regalona del Gobierno, de la super de casinos, y por lo tanto regalona de intereses que no son los de todo el país.»

— Diputado Rodrigo González (PPD), presidente de la Comisión Investigadora sobre la insolvencia de Enjoy.

Intereses de Piñera en el casino

Las acusaciones levantadas tras una investigación de la periodista Alejandra Matus apuntan a que existen intereses económicos directos entre la empresa Enjoy y el presidente Sebastián Piñera.

La fortuna del mandatario está administrada por tres fideicomisos, de los cuáles dos están bajo la lupa. Primero está BGT Pactual, que es dueño del 7% de los casinos Enjoy y que era la entidad bancaria a cargo de garantizar las boletas que tuvo que dejar Enjoy.

Entonces, si se hubiesen cobrado ese 30 de enero, BGT habría tenido que responder en calidad de aval. La segunda empresa que maneja parte importante de la fortuna de Piñera es Moneda Asset, que ha garantizado el 50% de la deuda en dólares que tiene Enjoy.

Por lo tanto, según explicó Matus en el programa Mentiras Verdaderas de La Red, si caía en cesación de la concesión de cuatro casinos, Moneda Asset quedaba como acreedor, y en esta industria tan particular los casinos sin esa licencia no valen mucho.

En consecuencia, ambas entidades financieras iban a tener que asumir pérdidas, y se podrían ver comprometidos los intereses financieros del presidente.

La periodista además acusó presiones de la jefa de gabinete hacia el canal que transmitió el programa por el contenido.

¿Fideicomiso ciego o tuerto?

El fideicomiso ciego consiste en entregar un mandato a una entidad -regulada por la Superintendencia de Valores y Seguros o la Superintendencia de Bancos- que da la facultad de administrar el patrimonio de la persona con una obligación mínima de entrega de información.

Al asumir como presidente, la ley establece tres obligaciones en materia económica: hacer una declaración de intereses y patrimonio, hacer un fideicomiso ciego en caso de su patrimonio sea superior a 25.000 UF (unos $735 millones) y vender participación de empresas que sean fiscalizadas o tengan tarifas reguladas por el Estado.

Sobre el fideicomiso ciego, la ley establece limitaciones sobre establecer o mantener comunicación en el mandante, en este caso Sebastián Piñera.

Lo único que puede hacer la entidad es entregar una vez al año un resumen de la situación financiera, sin señalar en qué se han invertido sus activos, ni las áreas ni los rubros. Esto, porque tiene que tener un balance anual para poder hacer sus impuestos.

La empresa regalona del Gobierno

La comisión investigadora de la Cámara de Diputados estableció que la Superintendencia de Casinos y Juegos incumplió su labor y abandonó su labor fiscalizadora.

Rodrigo González (Partido Por la Democracia), quien presidió la instancia, afirmó en Mentiras Verdaderas que “Enjoy fue una empresa regalona del Gobierno, de la Supeintendencia de Casinos, y por lo tanto regalona de intereses que no son los de todo el país y de la protección de lo que es el trasfondo de la Ley de Casinos, que los pone al servicio del desarrollo de las regiones, de los municipios, y de una regulación del juego que debe mantener al juego bajo el control de lo público”.

Este informe fue aprobado por 111 diputados de todas las bancadas. Apenas un manojo se opuso, con 5 votos en contra y 4 abstenciones. El documento fue enviado a la Fiscalía Nacional Económica (FNE), a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y a la Contraloría General de la República.

No lo remitieron al Ministerio Público porque así lo votó la comisión. Los que estaban a favor, según el diputado González, opinaban que hay temas que comprometen la fe pública y podrían revestir carácter de delito.

La Contraloría decidió fiscalizar el fideicomiso ciego del presidente Piñera. A través de un comunicado, informaron que se ofició a la CMF y a tres administradoras de fondos de inversión –BTG Pactual, Moneda Asset y Altis, otra de las que maneja inversiones del presidente–, para que faciliten la información que permita investigar la relación entre el mandatario y Enjoy.

Por la relación de amistad que mantiene la familia Piñera con la familia Martínez, propietarios de Enjoy, se acusa que el secreto del destino de las inversiones del presidente no estaría precisamente bien guardado, y eso es lo que investigará la Contraloría.

Puede ser, entonces, que el fideicomiso ciego efectivamente impida al mandatario saber dónde están puestas sus inversiones, pero aun así se han planteado irregularidades en la relación entre la Superintendencia de Casinos y Enjoy.

Piden remplazar a Vivien Villagrán

Aunque reconocen que su sector “requiere de transparencia e imparcialidad”, la Asociación de Casinos responsabilizó de las debilidades a la superintendencia que fiscaliza y llamó a que se considere un recambio en el liderazgo de la entidad, que hoy está en manos de Vivien Villagrán.

“Una autoridad sobre la que pesan graves acusaciones (…) no puede dar garantía de imparcialidad a un proceso de licitación en el que competirán operadores que podrían haber sido favorecidos en el pasado por sus decisiones”, señaló Ricardo Abdala, presidente de la Asociación Chilena de Casinos de Juego, a través de un comunicado de la organización.

Ellos tienen la impresión de que las medidas de la Superintendencia han favorecido en particular Enjoy, en detrimento del resto de los casinos. Ha ignorado las graves denuncias de préstamos de dinero en los casinos a los jugadores, que está prohibido por fomentar la adicción al juego.

“Que la Superintendencia dijera que no podía investigar esa denuncia porque la empresa que prestaba el dinero tenía otro rut, considero que era una mala excusa, porque funcionan dentro del propio casino y además están llenos los tribunales civiles de demandas de cobranza de Enjoy sobre esos deudores”, puntualizó el diputado González en la entrevista a Mentiras Verdaderas.

“Ese hecho bastaba para revocarle la licencia a Enjoy y no se hizo. Tampoco se la revocaron cuando se descubrió, dice la comisión, que estaba haciendo apuestas online con la compra de fichas virtuales para jugar en el casino, que también está prohibido, y la Superintendencia se limitó a representar este hecho a Enjoy, pero no lo sancionó de ninguna manera”, añadió.

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