El último conflicto entre Palestina e Israel y los problemas que continúan explicados

No vuelan más misiles por ahora, pero los detonantes del último enfrentamiento entre Israel y Palestina siguen sin resolverse, y sólo el tiempo dirá cuánto dura la tregua firmada el jueves luego de once días con casi trescientos muertos.


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El conflicto entre Israel y Palestina da la impresión de siempre estar activo por su falta de resolución, pero pocas semanas han tenido tantos eventos como las últimas.

Mientras Israel en el último tiempo ha acelerado el ritmo de crecimiento de sus asentamientos en territorio considerado por la comunidad internacional como palestino, la población de la nación árabe es cada vez más limitada por imposiciones del estado israelí.

Luego de varias semanas de tensión entre israelíes y palestinos, Hamás dio un ultimátum: no más fuerzas de seguridad en espacios clave de Jerusalén para el 10 de mayo. Israel hizo caso omiso, y Hamás atacó desde Gaza, lo que gatilló la respuesta israelí.

Por once días, el intercambio de misiles provocó la muerte de 12 israelíes y más de 200 palestinos, pero un cese al fuego firmado el día jueves puede ser el fin de esta etapa de conflicto.

Aún cuando haya un cese al fuego, estos días de enfrentamiento fueron provocados por nuevos problemas que siguen sin solución. ¿Cuáles son estos y cómo llevaron al enfrentamiento armado? Lo explicamos a continuación.

La importancia de Jerusalén

Jerusalén es, en el papel, la capital de dos países. Tanto Israel como la Autoridad Palestina dicen que la ciudad es su capital de facto. Originalmente la ciudad iba a ser parte de una zona internacional, pero esto nunca se llevó a cabo.

Después de la guerra árabe-israelí de 1948, iniciada inmediatamente después de la Declaración de Independencia de Israel, la ciudad quedó dividida en dos sectores, uno occidental, permanentemente israelí, y otro oriental, que estuvo en manos de Jordania, así como toda Cisjordania, hasta la Guerra de los Seis Días en 1967.

La victoria de Israel en ese conflicto armado le dio el dominio completo sobre la histórica ciudad. En 1980, el parlamento israelí aprueba la anexión formal de Jerusalén del Este. Esto fue condenado por la comunidad internacional, que ve a ese territorio como parte de Cisjordania. Esta anexión, junto con los asentamientos en medio de territorio palestino, son considerados ilegales bajo la ley internacional.

Estos cambios de administración modificaron la composición de la ciudad. Previo a los conflictos, en distintos sectores de Jerusalén vivían árabes y judíos repartidos por la urbe. La división de la ciudad en 1948 llevó a los judíos a huir del lado oriental, y a los árabes a hacer lo mismo del lado occidental.

Sheikh Jarrah y la discriminación en la ley israelí

El sistema judicial de Israel permite hoy a la población judía reclamar la propiedad de casas o predios en Jerusalén Oriental, si pueden probar que su familia tenía posesiones en esa zona previo a 1948, en desmedro de las personas palestinas que estén viviendo ahí en ese momento. La población árabe desplazada del lado poniente de la ciudad hace décadas no tiene los mismos derechos.

Estas propiedades luego pueden ser vendidas para nuevos desarrollos inmobiliarios, que han hecho crecer la población judía en Jerusalén Oriental en los últimos años, reporta la publicación estadounidense Counterpunch.

Sheikh Jarrah
Banner en Sheikh Jarrahm con el mensaje "Salvemos Sheikh Jarrah" en árabe. OSAMA EID

El vecindario de Sheikh Jarrah, dentro de Jerusalén Oriental, ha sido un lugar clave donde se ha practicado esta discriminación. A lo largo de las últimas décadas, grupos de colonos han logrado desalojar a familias palestinas con órdenes judiciales, y nuevas órdenes de desalojo fueron emitidas por la justicia israelí: 58 personas debían dejar sus casas antes del 1 de agosto, para dejar espacio a los colonos, reportó Al Jazeera.

El año 2020 fue el año con el mayor aumento de colonos israelíes en territorios palestinos, con cuatro mil quinientas nuevas unidades. A su vez, se demolieron 170 estructuras palestinas, provocando el desplazamiento de más de trescientas personas, declaró Zakariah Odeh, director de la Coalición Cívica por los Derechos Palestinos, para Al Jazeera.

Tensión religiosa

El mes de Ramadán, sagrado para los musulmanes, se inició este año el 13 de abril. Mientras los asistentes participaban del inicio de este mes en la mezquita Al-Aqsa, parte del Monte del Templo, la policía israelí entró a la fuerza y desconectó los altoparlantes que transmitían las oraciones, reporta el New York Times.

La justificación esgrimida por Israel es que en el mismo día se celebra Yom Hazikaron, o “Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos”. Por esto el presidente Reuven Rivlin daría un discurso en las cercanías del Monte Templo, y las oraciones musulmanas podrían distraer de la alocución.

Además, una de las tradiciones no-oficiales de los participantes de las oraciones en este mes era posteriormente juntarse en la Puerta de Damasco, uno de los puntos de entrada la Ciudad Vieja de Jerusalén, patrimonio de la humanidad. Pero este año, esa tradición chocó con la policía israelí, que bloqueó el acceso a ese punto de la ciudad.

De esa fecha en adelante la tensión entre árabes e israelíes no paró de subir. En la red social Tiktok se hizo viral un video donde un joven palestino abofetea de sorpresa a un judío ortodoxo en un vagón de tranvía, y varios decidieron imitar esta acción.

 

Un par de días después, dos árabes dieron una golpiza a un rabino en la ciudad israelí de Jaffa. Los hombres fueron detenidos, pero un juez descartó que la acción haya sido motivada por la diferencia racial.

La determinación del juez instigó la reacción de grupos radicales dentro de Israel, que salieron a las calles a manifestarse. La organización Lehava (“Llama”), de ultraderecha y que se opone a la “asimilación judía”, objetando los matrimonios entre judíos y no-judíos, organizó una marcha en la que se escucharon gritos de “muerte a los árabes”.

Al día siguiente, 23 de abril, comenzaron los intercambios de misiles, entre grupos marginales palestinos y las Fuerzas de Defensa de Israel.

Desacuerdo intra-palestino

Palestina está dividida no sólo físicamente, sino que también políticamente. La Franja de Gaza es territorio administrado por Hamás, mientras que la Cisjordania autónoma es manejada por Fatah, que gobierna a nombre de la Autoridad Palestina. Pero esto no siempre fue así.

En 2006 se realizaron las últimas elecciones parlamentarias de Palestina, donde el partido fundamentalista islámico Hamás ganó una mayoría de asientos, incomodando al presidente Mahmoud Abbas, del partido Fatah, que es de orientación secular.

Posterior a la elección, el Poder Ejecutivo rechazó trabajar con Hamás, decisión que fue apoyada por la comunidad internacional. En 2007 y 2008, Hamás tomó por la fuerza el control de Gaza.

De esos eventos van 13 años. Ha habido negociaciones e intentos de reconciliación entre las partes, que culminarían en unas nuevas elecciones parlamentarias programadas para el 22 de mayo.

Mahmoud Abbas buscaba que la población palestina residente en Jerusalén pudiera participar de las elecciones, pero Israel nunca garantizó que esto pudiera llevarse a cabo. Así, Abbas en enero tomó unilateralmente la decisión de posponer la elección, lo que fue rechazado por Hamás.

Es por esta coyuntura política que Hamás ha tomado posiciones públicas más extremas, para poder ser visto por la población palestina como un ente de mayor acción que el Gobierno de Abbas.

Hamás esperaba obtener buenos resultados en la pospuesta elección, y tomar una posición de defensa de los sitios sagrados musulmanes puede fortalecer aún más su lugar en el electorado palestino.

El conflicto

Hamás puso un ultimátum a Israel: para la tarde del 10 de mayo, Sheikh Jarrah y la mezquita del Monte del Templo debían estar sin fuerzas de seguridad. Israel hizo caso omiso de esta advertencia, y Hamás lanzó misiles desde Gaza hacia territorio israelí.

Desde el 10 de mayo y por once días, Israel y Hamas intercambiaron proyectiles. Dada la ventaja financiera y numérica, Israel causó mucho más daño a la población civil palestina que Hamas a la israelí.

Doce civiles israelíes murieron por bombardeos de Hamas, mientras que al menos 232 palestinos fallecieron por los ataques de Israel, de los cuáles sólo quince se pueden confirmar como miembros de Hamas.

Militar israelí planeaba lanzar una granada de aturdimiento antes de ser filmado por una periodista. HIND HASSAN

El daño a la infraestructura de Gaza es crítico. Hamas hizo de una escuela uno de sus blancos, pero Israel ha atacado a cuarenta escuelas, cuatro hospitales y edificios de altura que hospedaban oficinas de medios de comunicación internacionales, como la Associated Press.

Uno de los ataques israelíes destruyó al único laboratorio de covid-19 en Gaza según ANSA, por lo que no se podrán realizar más tests del virus en el territorio palestino.

Alto al fuego

El 20 de mayo, Israel y Hamas anunciaron un alto al fuego, efectivo desde las 2 AM hora local, del día viernes 21 (19:00 horas del jueves 20 en Chile), informó The Independent. Cada bando está listo para responder un ataque del otro que quiebre el acuerdo.

El Gobierno de Egipto anunció el envío de una delegación a cada lado del conflicto para monitorear el cumplimiento del acuerdo. ¿Por cuántos días el cielo de la región estará libre de misiles? Solo el tiempo lo dirá.

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