Corrupción, escándalos y lujos: ¿tienen sentido las monarquías?

Fraudes al fisco, abusos de poder y hasta sospechas por delitos sexuales son los hechos que han involucrado a las monarquías europeas. Escándalos que ponen en jaque su permanencia.


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Controversia ha causado la declaración de la duquesa de Sussex, Meghan Markle, al revelar en una entrevista con Oprah Winfrey que, mientras estaba embarazada del pequeño Archie, en la familia real “hubo preocupaciones y conversaciones sobre cuán oscura podría ser su piel cuando naciera”. La declaración no dejó indiferente a la Casa de Windsor, que emitió un comunicado expresando que la familia estaba “apenada”.

Esta no es la primera vez que la corona británica está en el centro de la polémica. Y como ella, son varias las casas reales europeas que se han visto envueltas en distintos escándalos a lo largo de su historia. Sobre todo en el último tiempo, donde sus cargos, dineros y comentarios han sido expuestos al escrutinio público.

Monarquías más expuestas

De las 27 monarquías que existen en la actualidad, diez se encuentran en occidente. Gran parte de ellas descienden de la Reina Victoria del Reino Unido, la abuela de Europa, quien gobernó desde 1837 a 1901. Además de la estirpe, los grandes palacios y las fiestas de etiqueta, también tienen en común algo que no los pone muy orgullosos: los escándalos.

No son uno ni dos, ni diez. Son varios más los hechos que han protagonizado miembros de la realeza cuestionados por la ciudadanía y que han manchado el azul linaje de las familias reales europeas.

Para Alfredo López, editor de sociedad y realeza, la crítica hacia las distintas coronas europeas por su actuar se debe a que hoy “tenemos mucho más acceso a la información que antes y, gracias a las nuevas tecnologías, somos testigos casi simultáneos de sus derrotas, peleas y escándalos”.

En la misma línea, Cristóbal García-Huidobro, historiador y académico de la Universidad de Santiago (USACH), asegura que como hoy la sociedad tiene mayor acceso a la información “puede ser más crítica respecto del actuar de las personas que las gobiernan, algo así como un gobierno bajo el consentimiento de los gobernados”.

Además, García-Huidobro también plantea que la crítica hacia los monarcas se debe a que “antes se les miraba como intocables o, como antiguamente ocurría, de derecho divino. En cambio, hoy se entiende que las monarquías son ejercidas por personas tan humanas como cualquiera de nosotros”.

Los escándalos

“Esto es una violación a los derechos humanos”, declaraba en 2017 el príncipe Lorenzo de Bélgica, bautizado por la prensa belga como el “adicto a las polémica”. Esas palabras iban destinadas al Tribunal Superior Europeo, luego de rebajarle su dieta anual en un 15%, posterior a reuniones sociales con mandatarios y monarcas de otros países sin la autorización de su Gobierno.

Esta es una de las tantas polémicas que ha protagonizado el hermano del rey de Bélgica y que le ha traído más de un dolor de cabeza a la Casa de Sajonia-Coburgo y Gotha. En 2006, el excéntrico príncipe fue portada al ser descubierto desviando 175 mil euros de fondos de la Armada para pagar la remodelación de su casa de veraneo, y diez años más tarde fue obligado a devolver más 16 mil euros al Estado por ocupar dineros fiscales para compras personales, viajes a centros de esquí, vacaciones y fiestas privadas.

Príncipe Lorenzo de Bélgica. AGRIFLANDERS

España tampoco se queda atrás. En 2014, el en ese entonces rey de España, Juan Carlos I, abdicaba, según sus mismas palabras, pues una “nueva generación” reclamaba su “protagonismo”, asegurando que los nuevos reyes darían un impulso nuevo al país y que su hijo encarnaba la estabilidad.

A pesar de las prósperas palabras del ahora rey emérito de la Casa de Borbón, lo cierto es que renunciaba a la corona tras varios casos de corrupción que lo involucraban.

Hoy, Juan Carlos I suma una nuevo escándalo: es investigado por fraude fiscal y blanqueo de capitales en supuestas comisiones que podría haber cobrado para que compañías españolas construyeran un tren en Arabia Saudita.

«Hoy se entiende que las monarquías son ejercidas por personas tan humanas como cualquiera de nosotros.»

— Cristóbal García-Huidobro, historiador y académico de la Universidad de Santiago (Usach)

Pero Bélgica y España no son las únicas monarquías en el centro de la polémica. La familia real luxemburguesa actualmente está siendo investigada por maltrato a sus trabajadores de palacio y los reyes de Países Bajos fueron duramente cuestionados durante la pandemia al comprar un exclusivo yate y escaparse de vacaciones a Grecia cuando Holanda estaba confinada.

A su vez, en Reino Unido, la Casa de Windsor ha debido enfrentar el escándalo sexual del Príncipe Andrés como sospechoso de participar en las fiestas de Jeffrey Epstein con menores y, ahora último, las acusaciones por discriminación racial.

Costosos, pero generan ingresos

Actualmente la monarquía española recibe oficialmente de la partida de presupuesto del país cerca de 8 millones de euros (6 mil 800 millones de pesos), pero los gastos totales son opacos y podrían ser realmente el doble o el triple pues múltiples ministerios destinan una parte de sus recursos para apoyar de distintas formas al jefe de Estado.

De todas las monarquías europeas, la británica es la que percibe más dinero de sus contribuyentes. En 2020, la Casa de Windsor recibió más de 83 mil millones de pesos anuales para solventar los gastos y las comodidades de los integrantes de la familia real.

Una cifra que va en aumento, expresa Niall McCarthy, colaborador de Forbes, quien en su publicación El creciente costo de la familia real para los contribuyentes del Reino Unido, detalla que este crecimiento se debe a un proyecto de diez años para modernizar el sistema eléctrico, de calefacción y plomería del Palacio de Buckingham.

A pesar de lo costosas que podrían parecer las monarquías para los Gobiernos y contribuyentes europeos, son también la atracción para miles de turistas y significan un ingreso de millones de euros a las arcas nacionales. Según cifras oficiales, durante el 2019 la familia real generó más de 67 mil millones de pesos para el reino británico en concepto de turismo.

Así como el Reino Unido, todas las otras monarquías generan miles de euros por visitas a sus palacios, por souvenirs de las familias reales y tours a lugares históricos de antiguos monarcas.

Pero la pandemia ha afectado esos ingresos. El Barómetro del Turismo Mundial, publicado en enero de este año por la Organización Mundial del Turismo (OMT), reveló que Europa perdió más de 500 millones de turistas durante el 2020 y que el viejo continente sufrió un descenso del número de llegadas del 70%.

Alta aprobación

A pesar de la larga lista de polémicas que han protagonizado las familias reales europeas, gran parte de sus ciudadanos aprueba, respalda y justifica a sus monarquías.

Según Metroscopia, en una encuesta realizada para El Confidencial, en diciembre del 2020 tres de cada cuatro españoles (74%) respaldaban al rey Felipe VI para que siguiera siendo el jefe de Estado. Mientras que en Reino Unido, YouGov afirma que, luego de un complicado 2020 para la corona, la reina Isabel II comenzó el 2021 con un 83% de aprobación.

López, precisa que estas cifras tienen que ver con “la estima que le tiene el pueblo británico a una soberana que ha estado por varios años al frente de contextos políticos bastante gravitantes y dificultosos para la comunidad”.

El experto destaca que, en el caso de la monarquía española, al Rey Felipe VI lo ven como una figura que ha modernizado la corona. “Por ejemplo, en la reducción de ingresos destinados para la mantención de la familia real”, explica.

«El desafío que tienen hoy es entregarse al servicio público. Hacer un trabajo como el que hizo Diana.»

— Alfredo López, editor de sociedad y realeza

Por su parte, las monarquías de Dinamarca, Holanda y Noruega se mueven entre el 70% y el 80% de aprobación, mientras que Bélgica y Suecia lo hacen entre el 60% y el 65%. En tanto, un 55% de los británicos considera que la monarquía es “buena para el Reino Unido”, según números de YouGov.

Para García-Huidobro, dicha aprobación se debe a que las monarquías “han sido bastante estables tanto económica como políticamente”. El ejemplo que da es el del Imperio de Brasil, monarquía que durante el periodo que comprende de 1822 a 1889 abolió la esclavitud y obtuvo la mayor estabilidad del país y desarrollo económico.

“Las monarquías son útiles”, agrega el historiador y académico de la Usach. “Lo más notable de las monarquías es que buscan ser apolíticas y ser un elemento moderador del sistema constitucional, pues los monarcas, en el peor de los caos, están llamados a resolver contiendas constitucionales y a ser árbitros de la vía política”.

Los desafíos

Tanto para Alfredo López como para Cristóbal García-Huidobro las coronas europeas enfrentan importantes desafíos a futuro para seguir manteniéndose vigentes.

“El desafío que tienen hoy es entregarse al servicio público. Hacer un trabajo como el que hizo Diana. Esa cercanía, esa vocación de servicio público no se había visto tan potente en un personaje de la realeza como fue con Diana y creo que por ahí va el camino para el futuro de las monarquías”, expresa el editor de sociedad y realeza.

Monarquía Meghan y Harry entrevista
Los duques de Sussex en entrevista con Oprah. CBS

“Las monarquías sustentan su autoridad en torno a la tradición y hoy vivimos una época en que el concepto de costumbre o tradición está en tela de juicio. La realidad política es tan cambiante, tan dinámica, que le pone mayor carga y mayores desafíos a las monarquías. Tendrán que enfrentarse a un escenario cambiante y validar continuamente su permanencia a quienes estén en contra del sistema de gobierno monárquico”, manifiesta el historiador.

¿Qué pasará con los duques de Sussex y la Casa de Windsor?

Hasta la fecha, la corona británica y los duques de Sussex siguen distanciados. Desde el comunicado de la Casa de Windsor, ni la reina ni el príncipe Carlos han querido dar declaraciones. El único que hasta el momento ha salido al paso es el príncipe William, duque de Cambridge y segundo en la línea de sucesión al trono del Reino Unido.

“No somos una familia racista”, aseveró en una visita a una escuela de Londres.

“Las declaraciones de Meghan Markle son bastante dolorosas porque la Casa Windsor ha luchado duramente para sacarse el estigma nazi de sus antepasados. Sobre todo de las hermanas de Felipe de Edimburgo que estuvieron casadas con oficiales alemanes nazis”, detalla López.

El editor agrega que hay mucha discordancia en el actuar de los duques: “Se fueron de Inglaterra para escapar del asedio y el acoso de la prensa y la gente; pero finalmente entraron en otra jerarquía de acoso que es Hollywood y Los Ángeles. Con entrevistas con Oprah y con contratos con Netflix. Yo creo que esa contradicción está provocando la caída definitiva, por lo menos, de los duques de Sussex”.

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